martes, marzo 10, 2009

¿Dónde estabas?... ahí, esperando a que florecieran las ganas...
Todos los días llegas, ansiosa, angustiante, expectante, y ahí estoy yo para cumplir con mi deber. Sé que no es suficiente con lo que hago, pero intento hacerlo bien. Sé que tú piensas en otro mientras lo hago, pero no me importa, porque tú estás feliz, contenta.
Soy útil, ¿cierto?
¿Hasta cuándo lo seguiré siendo?... no me respondas, sé la respuesta... Hasta que tengas las agallas de encontrar a quien esperas o, en el peor de casos, adquirir un excelente reemplazante.

No hay comentarios: